Publicado originalmente el 7 de mayo de 2021
Actualizado el 1 de junio de 2025 para reflejar experiencias recientes y preservar su tono personal.
¡Están en todas partes!
En casa, en la escuela, en el mercado, en el trabajo, en la iglesia… y sí, también en redes sociales.
Son esas personas sensibles que no pueden alinear la lógica con la realidad, y que están dispuestas a pelear contigo desde sus propias convicciones o creencias. Siempre están en las sombras, esperando un comentario o gesto que detone su lado más oscuro.
Ignorarlos no siempre es suficiente.
Y evitarlos en redes sociales es aún más complicado.
En las plataformas espirituales, es demasiado fácil reinventarse: cambian de nombre, foto de perfil… y reaparecen.
Cuando los bloqueas, resucitan con otro perfil. Y lo peor es que mientras más los ignoras, más se obsesionan con llamar tu atención, muchas veces difamándote con publicaciones venenosas o campañas sutiles de desprestigio en grupos de Facebook.
Después de varios años en espacios espirituales y cartománticos, yo misma he desarrollado una clasificación —muy personal, claro está— de los tipos de personas tóxicas que aparecen, y cómo elijo lidiar con ellas.
Los Tristes
Son personas rotas por la vida.
Muchas veces no buscan ayuda profesional y justifican por qué no lo hacen.
Se exponen con lujo de detalles ante desconocidos, y terminan demandando atención o simpatía.
Quienes tienen un corazón compasivo caen fácilmente… y se convierten en víctimas emocionales de estas personas.
- Mi regla con ellos es clara:
- Ser firme y directa desde el primer momento.
- Ayudo dentro de mis límites y siempre aclaro que la resolución está en su libre albedrío, no en mis manos.
Jamás prometo seguimiento.
Hago lo que me corresponde… y sigo adelante.
El Síndrome Einstein
Seguro los has visto.
No soportan tus opiniones simples y claras, porque ellos creen que lo “intelectual” siempre es superior.
Intentan ridiculizarte públicamente para conseguir aliados que los aplaudan por encima de ti.
Los encuentras fácilmente en grupos que permiten compartir ideas o debates, especialmente en temas de espiritualidad, Tarot o Lenormand.
- Mi experiencia me ha enseñado esto:
- No se puede “corregir” su ego torcido.
- No hay ganancia en discutir con ellos.
- La única forma de neutralizarlos es responder con humildad.
- No hay espacio para una pelea cuando la respuesta es amorosa y serena.
Las Dobles Caras
Relacionadas con el vampirismo psíquico.
Se hacen pasar por amigas, pero te manipulan sutilmente para obtener lo que quieren.
Algunas ni siquiera saben que son vampiros disfrazados.
Pero muchas sí lo saben, y en grupos espirituales es muy común verlas actuar desde la envidia silenciosa.
Van de dulces… hasta que les niegas acceso a algo que no les corresponde.
Ahí sacan su verdadera cara.
Cuando identifico a una, refuerzo mi protección energética, uso mis amuletos y las trato con distancia profesional.
Las que Gritan por Ayuda
Todo es urgente.
Todo es prioridad.
Y todo debe ser gratis.
Te buscan a cualquier hora, sin importar si estás ocupada, enferma o descansando.
Se vuelven casi fanáticas de tu trabajo, pero apenas les das una lectura gratuita, asumen que todo debe ser gratis en adelante.
Cuando me toca alguien así, les explico mis horarios, mis tarifas y dónde deben pagar.
Casi siempre desaparecen con un simple “gracias”.
Pero a veces… alguna regresa, reclamando una amistad que nunca se acordó mutuamente.
Ahí toca poner límites y recordarles que mi tiempo y habilidades tienen valor.
Porque en este mundo esotérico, no serás la taza de té para todos,
pero tampoco vas a compartir tu energía con cualquiera que la exija —ya sea directa o indirectamente.
En estos últimos dos años, me topé con varias “Tristes”, y como muchas personas compasivas, terminé siendo víctima de su mundo distorsionado.
Una de ellas ha cambiado de perfil más de cinco veces.
No importa cuántas veces la bloquee, siempre encuentra la forma de volver.
Suplicando, prometiendo ser mejor persona…
Pero esta vez fui diferente.
No fui cruel.
Fui honestamente firme.
Le expliqué, con profesionalismo, por qué no quiero su energía en mis espacios.
La referí a otros colegas, le ofrecí una bendición… y me despedí.
Como era de esperarse, me arrastró por redes sociales.
Me pintó como una bruja sin compasión.
Fue a mi canal de YouTube e intentó denunciar mis videos con más visualizaciones.
Una vez más, la bloqueé.
¿Durará esta vez? ¿O creará otro perfil falso?
Me pregunto:
¿Soy la única que se encuentra con este tipo de personas?
¿Es suficiente cómo los manejo?
Y a ti que me lees:
¿Has sido víctima de personas así?
¿Cómo los enfrentas tú?
Déjame tus comentarios aquí abajo, ¡me encantaría leerte!
Bendiciones, Liz Figueroa Lenormand
Los que te exigen que les interpretes las cartas gratuitamente porque es tu obligación ya que “tienes el don”.
Cuánta verdad querida Liz!